viernes, 18 de marzo de 2016

Atividad 2.5. Reflexionando sobre el bloque 2


APRENDIENDO A DISFRUTAR DE LA COMIDA - MINDFULNESS
Cuando nos ponemos delante de la mesa, la mayoría de las veces parecemos autómatas. Vamos siempre con el tiempo justo, corriendo porque nos espera alguna tarea, actividad, trabajo, etc. Cabe preguntarse entonces ¿Somos conscientes de lo que comemos? Cuando digo esto, no solo me refiero al plato ya elaborado y listo para hincarle el diente, sino también a todo lo implicado en el proceso de obtención y elaboración de la comida. Alguna vez nos planteamos ¿Qué especia lleva este plato?, ¿Qué ingredientes tiene que yo no percibo ni me paro a pensar? ¿Qué técnica culinaria se ha empleado en su elaboración? ¿Qué valor nutricional tiene el plato que estamos degustando? ¿Estoy tomando los nutrientes que mi organismo necesita? La respuesta es no para la mayoría de las personas. No tenemos consciencia en el día a día y menos aún en el caso de la comida. Por esta razón, con estas actividades he elevado mi consciencia en este aspecto y aunque siempre me ha gustado tener conocimientos sobre los alimentos, no me había parado a pensar todo lo que hay detrás de los etiquetados.
En cuanto a la 1ª y 2ª actividad, he de decir que estoy acostumbrada a hacer cambios en las recetas y tiendo a hacerlas más ligeras y con menos grasas, azúcares, por tanto creo que en este sentido estoy concienciada con la reducción de ciertos nutrientes que, en exceso, no son buenos para nuestra salud. Creo que también así desarrollamos nuestra capacidad creativa a la vez que aprovechamos las sobras en lugar de ver cómo acaban en la basura, lo cual es algo que no me gusta nada y por tanto evito.
            La 3ª actividad, me ha hecho plantearme qué cocina me llama más la atención. Tradicionalmente, he comido los típicos potajes, migas, paella, gazpacho y todas las recetas típicas de nuestras abuelas. De hecho, mi madre es bastante tradicional en este sentido y cuando regreso a casa, es la comida que me encuentro y me gusta. No obstante, siempre me he interesado por lo novedoso y me ha encantado probar sabores y texturas nuevas. Por esta razón, me gusta innovar y cada día me doy cuenta de que apostaría por lo el toque moderno que podemos combinar, en muchos casos, con lo tradicional haciendo algunas variaciones en las recetas o técnicas empleadas. Esta actividad me ha hecho plantearme que la cocina moderna juega más con las texturas, colores, mezclas de alimentos dulces, salados, ácidos…y eso hace que cuando probamos un bocado, agudicemos más nuestros sentidos al probar tan exquisito bocado.
            La 4ª actividad tiene que ver con la consciencia de lo que compramos. No es habitual leer los ingredientes de cada alimento que compramos o la información nutricional. Sí que podemos mirar la información sobre alérgenos si es nuestro caso, pero muchas veces no sabemos lo que ingerimos. ¿Alguien se ha preguntado cuántos productos de los que compra no tienen azúcar? Si nos ponemos a mirar las etiquetas, veremos que la gran mayoría. Esto es lo que aprendes con esta actividad. Ahora te cuidas más porque sabes que tomar azúcar no es sólo el terrón de la mañana en el café o la onza de chocolate en la sobremesa. Así podríamos decir con otros alimentos. También obtenemos información de las cantidades diarias de nutrientes que una porción del alimento nos proporciona. De nuevo, somos más conscientes y reflexionamos sobre nuestra salud. Igual ocurre con la última actividad. Comparando productos, veremos cuál es más conveniente para su consumo y por tanto nos beneficiaremos de esa información que nos ayudará a elegir el más saludable.
            Por último, si somos más conscientes de toda esta información, disfrutaremos más de la comida sabiendo los beneficios que nos aporta lo que comemos y sabiendo que hemos elegido lo que tomamos con criterio. Podemos también disfrutar más sin sentirnos culpables con alternativas más sanas, pero igual de sabrosas.
            ¿Cómo aplicamos esto en el aula? Creo que a través de actividades como las que propusimos en el bloque 1, a través de juegos de mesa o similares para que los alumnos conozcan los principales nutrientes de los alimentos y los términos específicos (ex: CDO). También podemos dedicar algunas sesiones en tutoría cada cierto tiempo a hablar de lo que han desayunado, comido, cenado y hacer una análisis del valor nutricional de los alimentos que toman a diario. Se puede pasar también una encuesta sobre hábitos alimenticios y hacer jornadas de “Desayuno Saludable”, como se hace en mi centro. También en las reuniones con los padres, se hace hincapié en la necesidad de que sus hijos tengan una dieta equilibrada, beban agua y hagan ejercicio. Desde el Departamento de Orientación, se pueden promover charlas informativas impartidas por un nutricionista y desde las materias, se puede trabajar el tema en una unidad didáctica, incluso proponiendo la elaboración de un proyecto común entre varios departamentos.

¡ANÍMATE, PARTICIPA EN EL PROCESO DE ELABORACIÓN DE TU COMIDA Y DISFRUTA!


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